Recién empiezo a entender como voy a ir organizando mi vida acá. No todo es diferente de como vivo normalmente desde que me jubile, por ejemplo desde que me jubile paso mucho mas tiempo sola que cuando trabajaba y también acá y ahora paso mucho tiempo conversando hacia adentro y tratando de entender lo que veo y escucho alrededor. Mario y Susana estuvieron conmigo prácticamente desde que llegue. A la mañana nos despedimos, yo camino a la escuela, ellos a tomar el tren a Pisa y de ahí en avión a Madrid y a Buenos Aires. Me gusto que vengan, juntos conocimos las pequeñas trattorias del mercado central, encontramos el supermercado y festejamos el cumpleaños de Mario en la trattoria Mario, una de las mas recomendadas en todas las guías, la única en la que había cola para entrar al medio día y la única en la que podíamos festejar con otros comensales ya que nos sentaron en una mesa donde ya un muchacho japonés estaba terminando su bife a la florentina y cuando se levanto lo saludo a Mario por el cumple (y Susi se termino el poco de vino que el dejo en la garrafa de vino de la casa) El italiano joven que se sentó en su lugar también saludo a Mario , así que al final fue como si hubiéramos festejado con múltiples invitados.
Una de las chicas que bajo del avión en Roma cuando llegamos de Israel, llevaba su bolso y una gran almohada blanca. No pude menos que acordarme de Galia que viaja a todas partes con su almohada, evidentemente no es la única. Cuando me quise sentar cerca de la puerta de embarque para el avión a Florencia, descubrí que el señor al que le pedí que se corra tenia puesto un buzo donde decía Iraq, así fue como descubrí que viajaría con la selección de esgrima iraquí. El descubrimiento me dio sed así que salí casi corriendo a comprarme agua (y el primer panini con prosciuto di Parma y muzzarella del viaje).
Mi departamento esta espléndidamente ubicado al lado de la plaza del Duomo. La puerta de entrad esta entre dos negocios de lujo, es una puerta enorme y pesada de madera que para abrirla me hace falta tener libres las dos manos. Después de subir por una amplia escalinata de mármol blanco (de Carrara?)se llega a un ascensor que fue avetado al edificio probablemente a principios del siglo pasado. El edificio debe haber sido construido mucho antes. En ese ascensor fue donde me quede encerrada durante largos minutos hasta que descubrí como funciona el mecanismo que abre la puerta de rejas que hay en cada piso (la puerta interior es doble de madera y recuerda la puerta a vaivén de la entrada del saloon en las películas del far west). De ese ascensor salió un novia japonesa con su inflado vestido blanco, su mama y otros familiares cuando nosotros ya estábamos por empezar a gritar porque tuvimos que esperarlo un montón. Mi departamento esta en el primer piso a la calle,es uno de los cinco en que fue dividido el departamento original, para entrar hay que abrir otra gran pesada puerta de madera y atravesar un corredor con puertas que llevan a los otros departamentos. Estas puertas como también las del interior y las de los placards están pintadas con guardas y motivos florentinos. Yo duermo en una cama en una galería que construyeron para aprovechar la altura de los cielorrasos, abajo hay un pequeño living con un sofá, un plAcard enorme, una mesa ratona, una mesa redonda medio plegada, un escritorio y tres sillas. La pequeña cocina esta bien equipada en el baño hay incluso una ducha con hidromasaje! Si dejo La ventana abierta escucho todo el tiempo ruido de la calle - una mezcolanza de idiomas que hablan los miles de turistas que pasan por aquí para visitar la catedral o camino a la feria de San Lorenzo. Como me gusta escucharlos, dejo la ventana abierta, pero cuando necesito silencio, simplemente la cierro. Me encanta escuchar el ritmo de las patas de los caballos que tiran de los mateos que toman los turistas para recorrer la ciudad. Me llamo la atención que muchos de los cocheros y las cocheras son jóvenes. El alquiler del departamento en este lugar hermoso es similar al que se paga en el centro de Tel Aviv, no se puede creer!
Cuando volví hoy de la escuela, pase por acá, deje los libros y salí rápidamente hacia el mercado central,porque cierran a las dos y porque me moría de hambre. Comí en el mismo puestito donde habíamos comido con Susi y Mario antes de ayer e increíblemente la camarera me reconoció, me recomendó que comer y cuando me trajo la pasta le dijo al otro muchacho que me de queso rallado porque soy argentina y a los argentinos les gusta con queso!Después hice compras de verduras,frutas,pan y fiambre y volví caminando entre los puestos de la feria de San Lorenzo donde venden especialmente camperas y carteras de cuero . Cada vez que camino por ahí voy conversando conmigo misma tratando de convencerne que no necesito otra cartera, que me regalaron unas hermosas para mi cumpleaños que todavía no alcance a estrenar...lograre convencerme? Qui lo sa?
1 comentario:
¡Que bueno Shula!
...cada día un descubrimiento, y poco a poco, el lugar te empieza a pertenecer.
Un beso. Gabriel
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