Un día perdido. Así fue el día de hoy. Aunque todavía puede ocurrir algo interesante,creo que el día seguirá así hasta que se convierta en noche. Durante toda la noche llovió bien fuerte. Durante la mañana siguió y camino a la escuela vi en el quiosco las carteleras de los diarios diciendo que hay inundaciones en la zona de Genova y alerta por posible inundación en Florencia. La escocesa aviso que esta enferma y no vino. Durante toda la mañana solo hablamos, clase de conversación la llaman, pero es en realidad lo que hacen siempre tres mujeres solas en cualquier lugar. La profe ya no nos tiene que corregir tanto y ya no nos completa las frases. Durante el recreo cuando bajamos para el cafe y la medialuna con crema pastelera, todavía llovía mucho. El señor del cafe ya es amigo nuestro y cuando nos ve enseguida prepara los cappuccini. El cafe nunca se sirve muy caliente para que la gente lo tome rápido y siga su camino y por supuesto,se toma de pie al lado del mostrador.
La segunda parte del día intercambiamos recetas. Me pidieron la receta del humus. Se las dicte paso a paso, en italiano. De pronto la polaca hizo una pregunta y la profesora le dijo que esa parte de la gramática se estudia en el segundo y tercer nivel, es decir después de dos meses mas de estudio. Pero igual lo explico y así fue que nos quedamos una hora de mas. Cuando salimos el cielo estaba despejado y los turistas americanos ya andaban de nuevo con shorts y remera. El pavimento esta todavía mojado,pero el sol brilla y no hace frío. Hay mucha gente dibujando,pintando y sacando fotos con cámaras sobre trípode. Parece que todas las escuelas de diseño y pintura sacaron a los alumnos a la calle. También yo me quede paseando por la calle,sin rumbo fijo y sacando fotos en las calles que brillaban por el reflejo del sol.
No fui a ningún museo ni a ninguna iglesia ni a ninguna casa del siglo 15,pasee por la Florencia real,actual, tan parecida a la del renacimiento y tan diferente.
Me encantaría seguir estudiando italiano acá, con la profesora que enseña con metodología antigua, que es justo lo que yo necesito para aprender y especialmente con la necesidad de entender y hablar el italiano todo el tiempo. Ojalá pudiera estudiar así también en Israel! Y ojalá pudiera ya estar en mi casa de alguna manera mágica como lo haría Harry Potter, sin tener que preparar valijas o viajar en avión.
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